Vivieron felices y comieron perdices“, así era la coletilla de final feliz de todo cuento. “Era”, porque el fotógrafo francés Thomas Czarnecki las ha dado de bruces con la realidad y en su serie From enchantment to down, nos presenta a una Ariel muerta en la orilla y envuelta en plásticos por los desechos que se vierten al mar. Un final fatal que nos hace recordar que la vida no es un cuento de hadas.

Cenicienta, Caperucita roja, Blancanieves, Alicia en el País de las Maravillas o Aurora de la Bella Durmiente, son algunas de las protas de cuentos infantiles que han sufrido la realidad del s.XXI“Puse a estas heroínas de la infancia mirando hacia el suelo y, con ello, he logrado un conflicto y un choque cultural del universo ingenuo y de la inocencia de los cuentos de hadas con la otra cara de la moneda: una realidad mucho más oscura, que también forma parte de nuestra cultura común y que nos llega, de forma incesante, a través de toda la imagineria que vemos en la televisión o en el cine”, declaraba Czarnecki para elmundo.es. Una realidad mucho más oscura de la que autores como Walt Disney o Charles Perrault ni imaginaban.

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Czarnecki de 34 años y actual director de arte de la agencia de publicidad Leo Burnett ha creado una obra llena de dolor, sexo y violencia. Una serie no apta para amantes de los finales felices, en la que las princesas se eligen como víctimas de una sociedad contemporánea agresiva y violenta. Unas fotografías en las que se notan ausencias de personajes masculinos, el propio autor comentaba al elmundo.es: “Los personajes masculinos son menos inspiradores y menos inocentes. Quería crear un contraste entre la inocencia y la brutal realidad. De hecho, las caras no son visibles porque quería mostrar los personajes de los cuentos y no que el espectador viese a mujeres difrazadas de princesas”.

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