Color, elegancia, estilo y mucha personalidad son los adjetivos que mejor definen el trabajo de nuestro artista del mes. Una obra, en la que el collage se convierte en el director de orquesta que consigue conformar y aunar elementos que “aparentemente” son incompatibles.

La cabeza en las nubes es su sello, en el que nos ofrece una serie que da sentido al sinsentido, a lo mágico con lo poético, a un mundo surrealista lleno de sueños  que no podrían salir de otro artista que no fuera Fran Rodríguez. Porque nos encanta el collage y, por supuesto, los artistas que consiguen dejarnos con la boca abierta, hoy, Malatinta habla con Fran Rodríguez.

¿Quién es Fran Rodríguez?

Es un chaval de 35 años con tendencia a la pereza (más o menos fértil) y la tontuna. Desde pequeño tuvo claro que la suya tenía que ser una vida contemplativa y lucha cada día por conseguirlo. Nació en Torrelavega (Cantabria) y vive en Barcelona.

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El fondo de Malatinta de este mes está diseñado por ti, ¿cómo lo definirías?

Llevo viviendo en Barcelona un año, antes vivía en Madrid. Aquí se ven muchos loros y periquitos en los árboles y muchas chicas preciosas de piernas perfectas, como toboganes del mejor parque acuático.

Has vivido en Santander, Madrid y, ahora, Barcelona, en ¿cuál se respira más arte?

En Santander no he vivido, sólo trabajado. Las 3 son ciudades con cosas muy buenas y cosas muy horribles. Elegir entre Madrid y Barcelona es como elegir entre tu padre y tu madre o elegir entre una patada en el huevo derecho o una en el huevo izquierdo. El “olor” a artista debería ser como el olor corporal, que te acompaña allá donde vas.

A los 20 años decidiste estudiar diseño y enfrentarte a la vida creando arte, ¿siempre supiste que lo tuyo era “crear cosas bonitas”?

Siempre supe que la proporción entre tiempo vacío y tiempo lleno debía decantarse claramente a favor de la primera. Con el tiempo conseguí encontrar una salida más o menos práctica a lo que me gustaba desde pequeño: mirar, dibujar, hacer collages con las revistas de corazón de mi abuela…

Me arrepiento de no haber hecho…

Me arrepiento mucho de no haber vivido en algún país lejano.

Tras trabajar como director de arte en varias agencias de la capital, decidiste crear tus propias ilustraciones y convertirte en freelance ¿por qué?

Porque no soportaba a mis jefes y a muchos de mis compañeros y porque, supongo, tengo una forma de hacer las cosas a mi manera y soy lo suficientemente tozudo como para creer que es igual o mejor que la de los demás.

'Drowned in space' - Fran Rodríguez

‘Drowned in space’ – Fran Rodríguez

Si alguna persona de las que están leyendo ahora mismo esta entrevista, no supieran lo que es el collage y lo que significa para ti ¿cómo se lo explicarías?

Coger cosas aparentemente vulgares, usadas, juntarlas y crear algo emocionante que parezca nuevo.

Con tres palabras ¿cómo definirías tu trabajo?

Aéreo. Espacial. Cojonudo. (es broma, no se me ocurre una tercera)

Tú mismo comentas que estás obsesionado con el espacio exterior, los astronautas, las cosas que vuelan, las cosas que caen y la gente sola y perdida ¿Por qué esa obsesión? 

El no poder volar me parece una grandísima putada evolutiva. Cambiaría los microprocesadores, los robots de limpieza y el 4g solo por poder volar mal y poco, como una gallina. Desde pequeño he tenido sueños recurrentes en los que volaba a través de las ciudades en las que vivía, flotaba, me caía de puentes sin llegar nunca al suelo y me embarcaba en expediciones de la NASA a través de agujeros negros. Respecto a lo otro, opino que la gente que no se siente sola o perdida de alguna manera tiende a ser bastante gilipollas.

Si pudiera pasar por mis manos a alguien pasaría a…

A cualquiera le viene bien un retoque. A todos los cerdos egoístas, violentos y avariciosos que lideran el mundo les cortaría la cabeza pero no usaría Photoshop.

Aún me queda…

Casi todo.

¿Qué queda de ese niño que se ponía “nervioso, sospechando de todo lo que decían los adultos y soñando con poder vivir sin tener que madrugar”?

Me gusta pensar que queda mucho. Una de mis obsesiones vitales es ser fiel al niño que fui, a los planes que tracé en aquellos años. La mayoría de las decisiones que tomo las tomo desde esa perspectiva y eso no siempre me ha traído cosas buenas.

Para terminar la entrevista nos gustaría saber ¿qué se trae entre manos Fran Rodríguez?

Pues exposiciones, nuevos diseños, modestas estrategias para expandir la mente, amigos. Salud y psicodelia.