Una vez más, Carlos León confirma por qué a sus setenta y dos años sigue siendo el maestro de la abstracción. Ahora presenta su último trabajo expositivo ‘De todo aquello‘, para el que el escenario elegido, la antigua iglesia de Santo Domingo, en la localidad de Pedraza (Segovia), impone a sus obras una arriesgada confrontación, un diálogo diferente del que se establece cuando los cuadros se sitúan sobre las impolutas paredes de un espacio expositivo convencional.

Los accidentados muros que fueron románicos en su inicio para rehacerse en el siglo XVI con aires renacentistas, constituyen, al mismo tiempo, un reto y una oportunidad para enfrentarse a la obra del artista en condiciones que ofrecen al espectador una compleja experiencia de lectura.

16 pinturas que se muestran en «De todo aquello”, casi todas de gran formato, el espectador se encuentra ante obras altamente representativas de su más reciente producción, buena parte de las cuales han sido pintadas durante el período de confinamiento. “Al abandonar el virtuosismo técnico y la riqueza sensual de mis anteriores trabajos, he logrado una pictoricidad diferente, más sobria, más urbana, más radical y directa en su encuentro con el espectador”, afirma. “Trabajo en estos momentos en varias series diferentes, pero hay entre ellas un común denominador perfectamente reconocible. Quien visita mi estudio actualmente puede tener la impresión, por un momento, de que en él estuviesen trabajando a la vez dos pintores diferentes.

Una colección que supone algo más que un nuevo avance en su evolución, constituye un giro muy radical, una vuelta de tuerca arriesgada y ambiciosa que, no obstante, contiene buena parte de las claves de su anterior trayectoria. “Toda obra de arte, toda composición musical, toda pintura o escultura está cimentada y construida en base a todo aquello que el autor supo absorber a lo largo de su existencia haciendo de ello la materia prima y también el combustible de su creatividad”, explica sobre esta exposición. Y añade: «Experiencias del orden de lo vivido, de lo leído o escuchado, intuiciones, deseos y sueños, constituyen todo lo que desencadena el hecho artístico y que, unido a la intervención de ese daimon inspirador al que se refería Platón, dan a luz esas obras enigmáticas y cargadas de significados diversos, que llamamos obras de arte».

La exposición podrá visitarse desde el 24 de julio al 25 de septiembre.