¿Cuántas veces has salido de trabajar concienciado/a de hacer un poco de deporte para luego acabar bebiendo cervezas en un bar?

Si te gusta hacer deporte pero te gusta demasiado la cerveza, hoy te presentamos el ‘Beeryoga’ (Bieryoga), o cómo beberte una cerveza y que no se te caiga mientras practicas yoga.

No, no es una noticia de El Mundo Today.

Sí, sabemos que acabamos de hacer tu sueño realidad.

Se trata de una práctica nacida en Alemania -país amante de la cerveza en todas sus formas y colores-, y que ya se practica en lugares como Estados Unidos o Australia. Un terapia para el cuerpo, la mente… ¿Y el hígado?

Esto es lo que ocurre cuando de repente Jhula y Emily, dos amantes del yoga y la cerveza, deciden combinar sus pasiones y crear un nuevo tipo de yoga mucho más divertido. Aunque todo esto pueda sonar a chiste y sus clases sean más divertidas, el objetivo es llegar a un nivel más alto de conciencia.

No sabemos si acompañan sus clases con una tapita, ni sabemos lo que pensarán los yoguis ancestrales sobre todo esto, pero mientras buscamos clases por España, en la redacción de Malatinta ya nos hemos puesto a practicar. Por supuesto esto sólo lo hacemos con afán de investigación profesional (de cara a informaros mejor y tal), así que ya os contaros si es posible mantener la postura del árbol después de unas cuantas cervecitas.