Los beneficios que aporta la práctica del deporte para nuestro rendimiento físico son tan indudables como los que implica para nuestro desarrollo personal y social. Hoy te mostramos algunos consejos que utilizan los runners para generar mecanismos mentales de superación que te ayudarán a alcanzar las metas que te propongas en la vida. Aquí te ofrecemos 10 tips imprescindibles:

Entrenar nuestra mente para superar barreras emocionales es tan vital (y eficiente) como entrenar nuestro cuerpo para potenciar nuestra fuerza, elasticidad, resistencia…. El deporte consolida la confianza, la constancia, la capacidad de superación o el compromiso de equipo, habilidades psicológicas esenciales y perfectamente aplicables en nuestro día a día.

El running es uno de los deportes idóneos para demostrar cómo la práctica deportiva puede generar estas rutinas de comportamiento aplicables para alcanzar, no sólo las metas físicas, sino también aquéllas intangibles que nos propongamos en nuestra trayectoria vital (un proyecto laboral, afrontar un cambio, superar una dificultad emocional…). La vida es una carrera de larga distancia y, por ello, estos consejos te resultarán muy útiles:

#01 Visualiza la meta

Enfocar la atención en la meta final a la hora de iniciar un proyecto personal es tan eficaz como al comenzar una carrera. La incertidumbre y las inseguridades al emprender un nuevo camino son tan inevitables como franqueables. Utiliza tu capacidad de concentración: visualiza la meta porque es el objetivo importante a largo plazo y olvida las distracciones: el resto es, “simplemente”, el camino para conseguirlo.

#02 Analiza el recorrido

Conocer los tramos difíciles y más asequibles de la ruta permitirán, al igual que en la vida, definir la mejor estrategia: conocer cuándo tendremos que dedicar mayor esfuerzo y en qué momento del recorrido dispondremos de ventaja para tomar aliento o ganar terreno. Analizar la situación de partida al iniciar un proyecto es una fase indispensable para prepararnos ante lo previsible y mantener la atención atenta a posibles imprevistos.

#03 Suelta lastre

Cuanto más ligero y práctico sea tu equipamiento, más rápido avanzarás en el camino. En tu desarrollo vital, libérate de mochilas emocionales, despójate del miedo e inseguridades y prescinde de todo elemento innecesario -propio o ajeno- cuya única utilidad sea servir de impedimento para boicotear tu objetivo final.

#04 Busca compañeros de carrera

Tan importante como abandonar cualquier sobrecarga innecesaria en nuestra carrera y desarrollo personal es ir de la mano de quienes nos sirvan de cimiento y empuje para lograr nuestras metas. Apóyate en quienes potencien tu autoestima, alienten tu espíritu en los momentos complicados y estimulen tu coraje mediante una sana rivalidad. El trabajo en equipo y el esfuerzo colaborativo son garantía de éxito.

#05 Cuídate

Todo runner sabe que el descanso y una alimentación óptima previos a la carrera nos aportarán la energía y reservas necesarias para afrontar el reto. En tu desarrollo vital, asegúrate de contar con momentos de reposo y esparcimiento que estimulen tu equilibrio mental. El estrés y el agotamiento bloquean la creatividad y la búsqueda de soluciones ágiles en la resolución de conflictos. Recurre al deporte de intensidad, yoga, actividades artísticas… para ‘resetear’ tu mente, disipar la ansiedad y retomar el camino con energía renovada.

#06 No tengas prisa: ritmo constante y firme

Si inicias una carrera con excesiva celeridad, estarás extenuado en el segundo kilómetro, sufrirás calambres o ‘flato’ y unas paulatinas y más que tentadoras ganas de abandonar. La premura irreflexiva a la hora de afrontar tus metas vitales es un enemigo para las decisiones acertadas. Adopta un ritmo constante y firme en tu recorrido. La calma y la concentración favorecerán la toma de decisiones analíticas.

#07 Concéntrate en tu carrera, olvida a los demás

Comprobar cómo algunos atletas nos adelantan a toda velocidad durante el recorrido hace tambalear nuestra seguridad. No te distraigas: mantén tu ritmo y no imites a nadie: unos ralentizarán o abandonarán extenuados pocos kilómetros después (no siguieron nuestro tip anterior); otros, simplemente, están más entrenados o preparados que nosotros. No importa. Tú eres tu propio rival. El objetivo es llegar a la meta con nuestro esfuerzo, no rendirse en el intento.

#08 Está todo en tu mente

Un cuerpo entrenado sin la motivación apropiada nunca culminará con éxito los retos que se proponga. Alcanzar la meta, sobre todo en carreras de larga distancia, implica necesariamente una preparación psicológica sólida que nos impida rendirnos ante las dificultades, evite distracciones y sepa gestionar y dosificar fuerzas y habilidades. Aplica esta premisa en tu desarrollo personal: tu estabilidad mental es tu principal aliada.

#09 Pide ayuda si lo necesitas

Salvo algunas excepciones (cuya identidad secreta está garantizada por nuestra parte), los ‘superhéroes’ no existen. Bromas aparte, considerarse imbatible tan sólo generará frustración cuando flaqueemos: busca ayuda cuando el desaliento parezca vencerte. Si en una carrera recurrimos a los geles de glucosa, agua para hidratarnos o los servicios de asistencia y avituallamiento a lo largo del recorrido, en la vida diaria tampoco estamos solos. Saber pedir ayuda es un signo de fortaleza y sabiduría.

#10 Disfruta

Sin duda, es el consejo más importante. Olvida todo lo que te hemos recomendado y escoge esta única premisa: disfruta del camino. Nos pondremos pedantes y recurriremos a Homero y su Odisea: el destino del héroe, Ítaca, acaba resultando ser el propio viaje que transita.

La vida es el único y más que estimulante objetivo al que debemos prestar atención: obsesionarse con nimiedades, sufrir con detalles insignificantes, tan sólo servirán para hacernos comprender al final del camino que hemos perdido el tiempo. Sólo existe el ahora, así que nunca dejes de sentirte en el presente. Lucha por tus sueños, concéntrate en lo importante, pero, sobre todo, y por encima de todo, disfruta.